Hace unos años atrás se realizaron múltiples estudios acerca de la influencia de los dibujos de anime y el tiempo que un niño pasaba frente al televisor viéndolos, sobre todo la última camada de historias animadas japonesas donde había un alto componente de violencia. Entre los cientos de debates que se abrieron al respecto la conclusión unánime era que la afición a este tipo de dibujos animados era proporcional al grado de violencia que un niño podía reflejar.
Entre demonios violentos, fantasía, magia y batallas épicas el anime se pasó de la televisión al videojuego y otra vez se desató el debate. Tras episodios de verdadera adicción a los videojuegos, con alguna que otra leyenda urbana dando vueltas por ahí, llegaron los temores por parte de los padres acerca de cómo manejar el tiempo que su hijo dedica al uso del ordenador o su consola de juegos.

Este tema se ha trasladado a escenarios más científicos y especializados, en estos días podemos leer en revistas de renombre como la estadounidense Pediatrics una declaración donde aseguran tener “evidencias de que el uso de videojuegos violentos tiene efectos perjudiciales en niños y adolescentes.” Afirmación que por otro lado está respaldada en 3 estudios independientes que fueron realizados tanto en USA como en Japón.
Con estos estudios en las manos los científicos y especialistas en niñez y adolescencia se sienten seguros de poder afirmar lo que por tiempo querían demostrar, que los videojuegos con un alto grado de violencia generan jóvenes agresivos. Y sobre todo hacen hincapié en el hecho de ser estudios realizados en países diametralmente opuestos en sus costumbres e incluso creencias, pero que a la hora de investigar a los jóvenes consumidores de videojuegos reflejan una misma realidad: la violencia y la agresividad.

Solo resta ver qué enfoque darán al tema para brindar soluciones, ya que en este tipo de cuestiones suelen llevarse al extremo, cuando en realidad quizás sea una cuestión de tiempo frente a un videojuego y desatención familiar lo que realmente esté influenciando a esos jóvenes. No creemos que se pueda hablar de generales de la ley e involucrar en esos resultados a los jugadores que tienen un control respecto del tiempo que dedican al ocio y lo utilizan responsablemente, ya sea por voluntad propia o por consejo y ayuda de sus padres.
Y tú, ¿qué opinas al respecto?
Fuente: elpaís | Imagen: Gamefilia CanalTecnia Profesnet













